Software para consignas y taquillas

Software para consignas de equipaje, puntos de custodia y armarios con cerraduras electrónicas

Un armario de taquillas es metal y cerraduras. El software lo convierte en un servicio: la persona obtiene acceso por código o tarjeta, la puerta se abre sola, el sistema sabe qué taquilla está ocupada, por quién y hasta cuándo, y cada apertura queda en el registro. A continuación, cómo funciona: del toque en la pantalla al clic de la cerradura y a la anotación en el historial.

Qué es un programa

para consignas y taquillas

El software para taquillas — un sistema que decide quién recibe qué taquilla, abre su cerradura electrónica en el momento adecuado y lleva cuenta de cada apertura: quién, cuándo y con qué fundamento.

La diferencia con un armario corriente se ve en un solo ejemplo. Con llave o candado, de la taquilla responde una persona: entregó la llave, se acordó del número y la recogió. Una llave perdida significa forzar la puerta, una disputa se resuelve con lo que recuerde el turno, y cuántas taquillas hay libres ahora solo lo sabe quien está delante.

Una taquilla automatizada no tiene llave. El derecho a abrir la puerta es un registro en una base de datos: este código vale para aquella taquilla hasta aquella hora. Un código se puede emitir, revocar, prolongar y transferir sin acercarse al armario. Y la ocupación de cada taquilla en cada local se ve en una lista.

Un ejemplo. Un visitante de un centro comercial deja sus bolsas en una taquilla: escanea un código QR en la pantalla, la puerta se abre, la cierra y se va. Dos horas después abre la misma taquilla con el mismo código. En el sistema quedan dos registros de apertura, el inicio de la custodia y la anotación de que la taquilla se ha liberado y está lista para la siguiente sesión.

La automatización de una consigna empieza donde las respuestas a tres preguntas ya no caben en la cabeza del encargado: cuántas taquillas están ocupadas ahora, quién exactamente abrió una taquilla concreta hoy a las 14:20 y qué hacer con unas pertenencias que llevan ahí un segundo día.

El circuito del sistema de custodiade la persona ante el armario a la anotación del registro
  • 1Usuario
  • 2Identificación
  • 3Comprobación de permisos
  • 4Controlador del armario
  • 5Cerradura electrónica
  • 6Sensor de puerta
  • 7Anotación en el registro de eventos
  • 8Panel de administración

La conexión funciona en ambos sentidos: la orden va de izquierda a derecha y la confirmación vuelve. Una apertura se considera ocurrida no cuando se envía la orden, sino cuando responde el sensor de puerta. Sin ese paso el sistema informaría de lo que cree sobre sus taquillas y no de lo que realmente ocurre en el local.

Un visitante recoge una bolsa de una consigna automatizada con taquillas electrónicas

Qué sabe el sistema de cada taquilla

  • Dónde está — local, zona, armario, número de taquilla y tamaño
  • Si está ocupada — libre, reservada, ocupada, pendiente de liberación, bloqueada
  • Quién la usa — la sesión de custodia con su inicio, su duración y su forma de acceso
  • Qué la abre — qué código, tarjeta o cuenta de usuario vale para ella ahora mismo
  • Qué le ha pasado — cada apertura y cierre con hora exacta y motivo
  • Si funciona — si la cerradura responde, si el controlador está conectado, si la puerta cierra

En qué se diferencia esto de una taquilla de paquetería

Los equipos se parecen: el mismo armario, las mismas cerraduras, los mismos códigos. La diferencia está en la finalidad. Una taquilla de paquetería entrega a un destinatario un envío ajeno: el mensajero lo deja, el destinatario lo recoge, la casilla queda libre. Una consigna se alquila a una persona por un tiempo: mete sus propias cosas y las saca ella misma, y la taquilla se cobra por duración.

De ahí los distintos requisitos del programa: en una taquilla de paquetería lo principal es la conexión con la tienda en línea y el servicio de entrega; en una consigna, la sesión, el plazo, la prórroga y la devolución de la taquilla a la circulación. La entrega de pedidos se analiza en detalle en la página de sistemas de autoservicio.

Cómo está construido: del código a la puerta abierta

Todo el recorrido de una sola petición: de la persona ante el armario a la anotación del registro. Más abajo en la página se examina cada uno de estos eslabones con más detalle.

Taquillas electrónicas, un controlador de cerraduras, un nodo de servidor y un puesto de administrador dentro de un sistema de custodia

1. El armario y las taquillas

La parte física: secciones del armario, taquillas de distintos tamaños, puertas. Cada taquilla está registrada en el sistema como un objeto propio con su número, tamaño, zona y estado. El armario se puede ampliar con una sección nueva: en términos de software eso es añadir taquillas y no una reforma.

2. Cerraduras electrónicas

Una cerradura que no abre una llave, sino un impulso eléctrico del controlador. Junto a ella suele haber un sensor de puerta que informa de si la puerta se abrió y se cerró realmente. Una cerradura sin sensor también funciona, pero entonces el sistema solo conoce la orden y no el resultado.

3. El controlador del armario

Un pequeño dispositivo dentro del armario al que están conectadas todas las cerraduras y sensores. Recibe la orden «abrir la taquilla 14», envía un impulso a la cerradura correcta y devuelve el resultado. Un controlador atiende decenas de taquillas, por eso el armario se conecta al sistema por un solo canal y no por cuarenta cables.

4. El punto de acceso del usuario

Todo aquello con lo que la persona llega al sistema: una pantalla en el armario, un terminal aparte en el vestíbulo, un lector de tarjetas o su propio teléfono. Puede haber varios a la vez: el flujo es el mismo, solo cambia la forma de entrada.

5. La parte de servidor

Donde se toman las decisiones. El servidor lleva taquillas, sesiones, códigos, permisos y registro, comprueba la petición y envía la orden al controlador. Además cuenta el plazo de custodia y prepara avisos e informes. Dónde se aloja —en un centro de datos o en los equipos del cliente— lo decide el proyecto.

6. El panel de administración

El puesto de trabajo de un empleado del local: mapa de armarios, ocupación de las taquillas, sesiones activas, eventos, apertura manual, bloqueo de una taquilla, roles e informes. Se abre en el navegador, no hay nada que instalar.

Una petición de principio a finuna persona abre su taquilla con un código
  • EntradaLa persona acerca un código QR al lector o teclea un PIN en la pantalla del armario
  • Comprobación de permisosEl servidor busca una sesión válida para ese código: si existe, si ha caducado, a qué taquilla pertenece, si se ha superado el límite de intentos
  • OrdenUna orden para abrir esa taquilla concreta va al controlador del armario; el código en sí nunca se envía al controlador
  • Impulso a la cerraduraEl controlador aplica tensión a la cerradura de la taquilla correcta y espera la respuesta del sensor de puerta
  • ConfirmaciónEl sensor ha informado de que la puerta está abierta. Solo ahora la apertura se considera ocurrida, y no en el momento del toque
  • AnotaciónAl registro llegan la taquilla, la hora, la forma de acceso, la sesión y el resultado. También en un rechazo se crea una anotación: «código caducado» es igualmente un evento
  • CierreEl sensor informa de que la puerta se ha cerrado. Si eso no ocurre en el tiempo previsto, el sistema genera un evento propio

El orden importa exactamente como está. La comprobación de permisos ocurre en el servidor y no en el armario: el controlador no guarda códigos ni decide a quién dejar pasar, ejecuta una orden. Por eso un acceso se puede revocar desde el panel en un segundo, sin tocar los equipos.

El ecosistema de software de la solución

El sistema se compone de módulos. No todos los locales necesitan todos: unas taquillas de oficina no necesitan módulo de pago y una consigna de estación no necesita roles corporativos. La composición depende de la tarea, pero los módulos están pensados de antemano para encajar entre sí y no se acoplan después.

Interfaz de usuario

Lo que ve la persona: la pantalla del armario, una página del navegador tras un enlace o una aplicación móvil. Tres o cuatro pasos: elegir un tamaño, obtener una taquilla, abrirla, cerrarla. Los errores se explican con palabras: «el plazo de custodia ha vencido» y no «error 403».

Panel de administración

El puesto de trabajo del empleado: ocupación de los armarios, sesiones activas, eventos, apertura manual con motivo indicado, bloqueo de una taquilla, ficheros de tarifas y reglas, informes. Todo en el navegador, con separación por roles.

Gestión de las casillas

Un registro de taquillas: local, armario, número, tamaño, zona, estado actual e historial. Una taquilla se puede retirar de la circulación para reparación, reservar para un fin concreto o agrupar con otras bajo reglas de acceso comunes.

Cerraduras electrónicas

La capa que trabaja con la cerradura: orden de apertura, espera de respuesta, tratamiento de un fallo, reintento. Aquí se tiene en cuenta también el tipo de cerradura: con o sin sensor de puerta, con o sin realimentación sobre la posición del pestillo.

Controladores de los equipos

Intercambio con los controladores de los armarios: cola de órdenes, vigilancia de la conexión, estado de los puertos, versión del firmware. Los distintos modelos se conectan mediante módulos de intercambio propios pero se ven iguales en la interfaz.

Identificación

Comprobación de quién está ante el armario: código QR, código PIN, tarjeta, cuenta en la aplicación. Las formas se pueden combinar y activar por local: en un armario un código, en otro una tarjeta de empleado.

Reservas

Una taquilla se toma por adelantado: para un periodo, para una fecha, para un intervalo periódico. La reserva mantiene la taquilla hasta la llegada de la persona y se libera automáticamente si no aparece; de lo contrario medio armario queda reservado en balde.

Módulo de pago

Donde la custodia se paga: tarifa, cálculo del importe, pago, recargo por exceso de tiempo, devoluciones. Las formas de pago concretas dependen del proveedor y de los equipos conectados: es una integración y no una función incorporada.

Avisos

Mensajes al usuario y al empleado: código de acceso, recordatorio de que el plazo termina, puerta abierta, taquilla liberada, avería de un armario. El canal de envío se elige durante la implantación.

Registro de acciones y eventos

Un historial inmutable: aperturas y cierres, accesos denegados, aperturas de servicio, cambios de tarifas y permisos, acciones de los empleados. Las anotaciones no se editan: una corrección se añade como anotación nueva.

Monitorización de los equipos

El estado de armarios y cerraduras: si el controlador está conectado, si la cerradura responde, si una puerta se atasca, si hay corriente. Una taquilla averiada se retira de la asignación automáticamente y no la descubre un visitante.

Roles y permisos de los empleados

Encargado, administrador del local, equipo de mantenimiento, dirección. La apertura manual, la prórroga de una sesión, el cambio de tarifa y la consulta de datos personales son permisos propios y no un único paquete de administrador.

API e integraciones

La interfaz externa del sistema: entregar una taquilla, obtener un código, consultar un estado, cerrar una sesión, extraer el registro. Por ahí se conectan los sistemas contables, el CRM, el control de accesos del local y los servicios propios del cliente.

Analítica e informes

Ocupación por hora y por día, rotación de las taquillas, reparto por tamaños, porcentaje de excesos de tiempo, averías de los equipos e ingresos donde la custodia se paga. Los informes se exportan a un archivo y se pueden generar según calendario.

Plataforma de servidor

El núcleo que une todo lo anterior: gestión de las sesiones, colas de órdenes, planificador de plazos y avisos, almacenamiento del registro y copias de seguridad con comprobación de la restauración.

Cómo un usuario

obtiene acceso a una taquilla

Hay dos escenarios de acceso y no se sustituyen entre sí. En el primero, la persona se acerca a un armario libre y toma una taquilla en el acto. En el segundo, la taquilla se le asigna por adelantado: reservada, alquilada por meses o entregada como taquilla de puesto de trabajo.

Acceso en el acto. El visitante elige un tamaño en la pantalla, el sistema busca una taquilla libre de ese tamaño y la abre. En ese mismo momento se crea una sesión de custodia y se emite un código: en la pantalla, en un resguardo impreso o en un mensaje. Ese código es la llave: vale solo para esa taquilla y solo hasta el final del plazo.

Una taquilla asignada. Aquí la llave es la propia persona: tarjeta de empleado, cuenta en la aplicación, PIN permanente. La taquilla se abre en cuanto se la reconoce, en cada visita no se crea una sesión nueva y el plazo lo fija un contrato o un calendario y no las horas de custodia.

Qué ocurre entre aperturas:

  • La taquilla sigue asignada — no se entrega a nadie más mientras la sesión no se cierre
  • El código se puede reutilizar — donde las reglas del local lo permiten: dejar algo, marcharse, volver, añadir más
  • El reloj corre — el sistema cuenta el tiempo de custodia y avisa con antelación de que termina
  • El acceso se puede transferir — se emite un segundo código para la misma taquilla a otra persona, donde el escenario lo permite
  • El acceso se puede revocar — el código deja de funcionar al instante, sin que nadie tenga que ir al armario
Una sesión de custodia de principio a finconsigna de equipaje, cobro por tiempo
  • 14:05 — elecciónEl visitante elige el tamaño mediano en la pantalla; hay 12 taquillas libres de ese tamaño
  • 14:05 — asignaciónEl sistema asigna la taquilla n.º 27, crea una sesión y abre la puerta. El código aparece en la pantalla y se duplica en un mensaje
  • 14:06 — cierreEl sensor ha confirmado que la puerta está cerrada. El tiempo pagado empieza a contar desde este minuto
  • 16:40 — nueva aperturaEl mismo código, la misma taquilla. El evento queda registrado, la sesión continúa, la taquilla sigue asignada
  • 18:20 — avisoQuedan 40 minutos del plazo pagado. Sale un recordatorio con dos opciones: recoger las cosas o prolongar
  • 18:52 — cierre de la sesiónEl visitante recoge sus cosas y confirma el cierre en la pantalla. La sesión se cierra, el recargo se calcula y se paga
  • 18:53 — de vuelta a la circulaciónLa taquilla se marca como libre, el código se anula y la siguiente asignación puede producirse al instante

Una pantalla del sistema, las horas son ilustrativas. Fíjese en el último paso: la taquilla vuelve a la circulación en el momento en que se cierra la sesión y no cuando lo advierte un empleado. De lo contrario, por la tarde medio armario figura como ocupado mientras físicamente está vacío.

Un visitante acerca su teléfono al lector del panel de acceso de una consigna electrónica

Excepciones

Son pocos y todos están previstos de antemano: de lo contrario cada uno se convierte en una llamada al administrador.

  • Se ha perdido el código — se vuelve a emitir para la misma sesión: mediante un mensaje al teléfono indicado en la asignación o a través de un empleado con permiso para esa operación
  • La puerta no se ha abierto — la orden salió, el sensor calla. El sistema no cierra el evento como correcto: reintenta y, al segundo fallo, retira la taquilla de la circulación y crea una tarea de mantenimiento
  • La puerta no se ha cerrado — un evento propio con indicación de taquilla y hora. Mientras la puerta esté abierta, la taquilla no cuenta ni como correctamente ocupada ni como libre
  • El plazo venció con las cosas dentro — la taquilla pasa al estado «exceso de tiempo»: el acceso del usuario se mantiene o se bloquea según la regla del local y un empleado recibe la lista de taquillas vencidas
  • Apertura por un empleado — siempre posible, pero es un permiso propio y una anotación propia del registro con motivo obligatorio
  • Se ha perdido la conexión con el armario — las peticiones hacia él se detienen en lugar de apilarse a ciegas; la opción de que el controlador trabaje sin conexión se describe más abajo

Formas de identificación

La identificación responde a una pregunta: ¿tiene esta persona derecho a abrir esta taquilla ahora mismo? La forma se elige según el local y los equipos: lo que funciona en una estación no encaja en una taquilla de oficina. Si una forma concreta es posible depende de lo que haya montado en el armario, por eso el conjunto se determina en el estudio previo.

Código QR

El código aparece en la pantalla del teléfono o impreso en un resguardo y el armario lo lee con un lector. Cómodo para visitantes ocasionales: no hay nada que memorizar ni teclear. Exige un lector en el armario y una pantalla que funcione en el lado del usuario.

Código PIN

Unas pocas cifras tecleadas en un teclado o en la pantalla. La forma menos exigente: funciona sin teléfono, sin internet en el usuario y sin equipos adicionales. Exige un límite de intentos y un plazo de validez.

Tarjeta o llavero

Un identificador sin contacto acercado a un lector. La forma principal allí donde la gente ya lleva una acreditación: una oficina, una fábrica, un gimnasio. A menudo permite usar las acreditaciones ya emitidas en el local: eso se confirma según el tipo de tarjeta.

Aplicación móvil

La taquilla se abre con un botón de la aplicación y no con un código en el armario. Adecuada para usuarios habituales y abonos; además es un buen sitio para mostrar el historial, el plazo y el pago. Exige que el usuario tenga conexión en el momento de abrir.

Código de barras de un documento

Un documento ya existente se convierte en la llave: un número de pedido, un billete, un cupón, un albarán. La taquilla se vincula a él y a la persona no se le emite un código aparte. Que sea posible depende de dónde venga el documento y de si se puede alcanzar mediante una integración.

Biometría

Una huella o un rostro en lugar de un código o una tarjeta. Técnicamente se conecta como un lector más, pero exige una decisión aparte sobre el almacenamiento y la protección de datos personales, por eso se trata como una opción posible para un proyecto concreto y no como una forma por defecto.

Qué elegir para un localuna orientación, no una regla rígida
Local y escenarioForma principalPor qué
Visitantes ocasionales, mucho tránsito, pago en el actoQR o PINNo hay que entregar nada por adelantado ni recogerlo después
Empleados con acreditacióntarjetaEl identificador ya está en la mano, no hace falta un código aparte
Abonos y clientes habitualesaplicaciónEl plazo, el pago y el historial de peticiones están en el mismo sitio
Entrega de una cosa de una persona a otracódigos separadosQuien deja la cosa y quien la recoge tienen cada uno su código
Un local donde los visitantes no tienen internet fiablesolo PINNo depende del teléfono ni de la conexión en el lado de la persona

Las formas no se excluyen: en un mismo armario pueden convivir una tarjeta para empleados y un código para invitados. Lo que importa es cuál es la forma principal, porque el plazo de validez, el número de intentos y las reglas de reemisión se configuran alrededor de ella.

Cerraduras electrónicas

y controladores de los equipos

Es la parte más física del sistema y de ella depende que el programa diga la verdad. Cerradura electrónica se abre con un impulso eléctrico corto: llega tensión, el pestillo se retrae, la puerta queda libre. La cerradura en sí no sabe nada de personas ni de códigos.

El controlador — un dispositivo dentro del armario al que están conectadas las cerraduras y los sensores. Recibe del servidor la orden «abrir la taquilla 27», envía un impulso a la salida correcta y devuelve el resultado. Un controlador atiende decenas de taquillas, por eso el armario se conecta al sistema por un solo canal de comunicación.

Sensor de puerta — lo que separa una suposición de un hecho. Sin él el sistema solo sabe que la orden se envió. Con él sabe que la puerta se abrió realmente y cuánto tardó en cerrarse. Si hay sensores es una pregunta sobre el modelo concreto de armario y se responde antes de empezar los trabajos.

Qué se tiene en cuenta al conectar los equipos:

  • Tipo de cerradura — de impulso o de retención, con o sin realimentación sobre la posición del pestillo
  • Presencia de sensor de puerta — determina si el sistema puede distinguir «abierta» de «se intentó abrir»
  • Interfaz del controlador — cómo exactamente se le dan las órdenes y en qué forma devuelve el estado
  • Taquillas por controlador — cuántas salidas están ocupadas y cuántas quedan para ampliar el armario
  • Alimentación eléctrica — qué ocurre con las cerraduras al cortarse la corriente y si hay alimentación de reserva
  • Apertura mecánica — si existe una vía de emergencia para abrir una taquilla sin electricidad y quién la controla

No afirmamos de antemano la compatibilidad con marcas concretas de cerraduras y controladores. El conjunto de equipos conectables se determina en el estudio previo, con la documentación del fabricante y con la interfaz que el dispositivo ofrece al exterior; donde no hay interfaz lista, la cuestión se resuelve aparte y antes de empezar los trabajos, no con una promesa de compatibilidad.

Un controlador, cerraduras electrónicas y sensores de puerta dentro del panel de servicio del armario

Qué ocurre cuando se cae la conexión

La conexión entre el armario y el servidor se corta: es una situación normal y no una emergencia anual. El comportamiento en ese momento se diseña de antemano y hay dos opciones.

Sin modo sin conexión el armario simplemente deja de atender: la pantalla informa de que no hay conexión y no se asignan taquillas nuevas. Las cosas de dentro están seguras, pero no se pueden recoger sin un empleado hasta que la conexión se restablezca.

Con modo sin conexión el controlador guarda un conjunto limitado de códigos válidos y sigue abriendo taquillas con ellos, acumulando los eventos en una cola. Cuando la conexión vuelve, toda la cola va al servidor. Ese modo es una decisión de diseño aparte: exige memoria en el controlador y hace que la revocación de un código deje de ser instantánea.

Los estados que distingue el sistema

Respuesta de los equiposcómo se interpreta cada resultado
Qué ha devuelto el equipoCómo se interpreta
Orden aceptada, el sensor ha confirmado la aperturaabierta
Orden aceptada, el sensor callapendiente de revisión
La puerta lleva abierta más tiempo del permitidoevento
El controlador no ha respondido a la ordenevento
El armario no se conectaevento
La puerta se ha abierto sin ordenevento

La línea «el sensor calla» es la más importante. El sistema no trata esa apertura ni como ocurrida ni como no ocurrida: marca la taquilla como pendiente de revisión y no se la asigna a la siguiente persona hasta que el asunto quede aclarado.

Ocupación y estado de las taquillas

Una taquilla está siempre en exactamente un estado, y las transiciones entre estados las fijan reglas y no la decisión de un empleado sobre la marcha. De esos estados sale la respuesta a la pregunta de cuántas taquillas hay libres ahora, y esa respuesta debe ser correcta sin acercarse al armario.

Libre

La taquilla funciona, está vacía y se puede asignar a la siguiente persona. Solo esas taquillas participan en la selección al asignar y en las reservas.

Reservada

Asignada por adelantado y no entregada a otros, pero todavía no hay nada dentro. Una reserva tiene plazo: si no viene nadie, la taquilla vuelve sola a la circulación.

Ocupada

Hay una sesión de custodia en curso: hay titular del acceso, hora de inicio y plazo. Es el estado de trabajo principal y en él pasa la taquilla la mayor parte del tiempo.

Pendiente de recogida

Una persona ha dejado algo para otra. La taquilla está ocupada pero la llave pertenece al destinatario: el escenario de entrega y de recogida de pedidos.

Vencida

El plazo de custodia ha terminado con las cosas dentro. La taquilla no se asigna, pasa a una lista aparte y se trata según la regla del local: con recargo, con bloqueo o retirando el contenido.

Pendiente de revisión

La apertura no la confirmó el sensor, la puerta quedó abierta o se registró una apertura sin orden. Hasta que se aclare, la taquilla queda fuera de la asignación.

Averiada

La cerradura no responde o el controlador ha comunicado un error. La taquilla se retira automáticamente y se crea una tarea para el equipo de mantenimiento.

Bloqueada manualmente

Un empleado ha retirado la taquilla de la circulación: limpieza, reparación de una sección, necesidad operativa. Un bloqueo tiene autor, motivo y hora: de lo contrario no se sabe quién cerró diez taquillas ni por qué.

Ocupación del localpantalla del sistema
240taquillas en el local
171ocupadas ahora
9vencidas pendientes de aclarar
4fuera de circulación
  • Taquillas pequeñas96 / 120
  • Taquillas medianas58 / 80
  • Taquillas grandes17 / 40

Una pantalla del sistema, las cifras son ilustrativas. El desglose por tamaños pesa más que la cifra global: un local con el 71% de taquillas ocupadas puede no tener ni una pequeña libre, y la mayoría de los visitantes vienen precisamente por las pequeñas. La misma tabla muestra qué tamaños conviene añadir al ampliar el armario.

Reserva, entrega

y recepción de objetos

Reservas hace falta allí donde la llegada de la persona es previsible: sabe que vendrá el jueves y quiere tener la seguridad de que habrá taquilla. El sistema fija la taquilla para el intervalo y no se la ofrece a otros.

Una reserva tiene siempre un plazo de espera. Sin él, un local llega enseguida al estado en el que no hay taquillas libres mientras el armario está medio vacío: se reserva y no se aparece. Si la persona no llega a la hora acordada, la reserva se libera, la taquilla vuelve a la circulación y la persona recibe un aviso.

Tipos de reserva:

  • Puntual — una taquilla para un día y un intervalo concretos
  • Periódica — todos los martes y jueves, para abonos y calendarios
  • De larga duración — una taquilla asignada por un mes o por la vigencia de un contrato, como un trastero alquilado
  • Operativa — una taquilla que el local reserva para un fin concreto y no asigna a personas

Entrega y recogida — el segundo escenario, en el que la taquilla se convierte en punto de entrega entre dos personas. Una deja el objeto, otra lo recoge y no tienen que encontrarse nunca.

Técnicamente es la misma sesión, pero con dos derechos de acceso distintos: un código de depósito y un código de recogida. El primero se anula en cuanto se cierra la puerta y el segundo entra en vigor desde ese momento. Así el sistema sabe no solo que la taquilla está ocupada, sino que el objeto está depositado y que el destinatario aún no ha pasado.

Entregar un objeto a través de una taquillados personas, dos roles, un armario
  • AsignaciónUn empleado o el sistema elige una taquilla libre de tamaño adecuado y crea una sesión de entrega
  • Código de depósitoVa a la persona que deja el objeto. Válido por un tiempo limitado y para una sola apertura
  • DepósitoLa taquilla está abierta, el objeto dentro, la puerta cerrada. El código de depósito se anula y la sesión pasa al estado «pendiente de recogida»
  • Código de recogidaVa al destinatario junto con la dirección del local, el número de taquilla y el plazo durante el cual el objeto esperará
  • RecogidaEl destinatario abre la taquilla con su propio código, recoge el objeto y cierra la puerta
  • Cierre de la sesiónLa taquilla queda libre. Si el destinatario no llega a tiempo, la sesión vence y pasa a la lista de aclaración

Separar los códigos no es una formalidad. Mientras haya un único código común, no se puede responder a quién abrió exactamente la taquilla: quien dejó el objeto o quien lo recogió. Con dos códigos, cada apertura del registro tiene autor y rol.

Un visitante deja una maleta en la taquilla electrónica asignada por el sistema

Cómo elige el sistema una taquilla

Elegir no consiste en tomar el primer número libre. La regla se configura para el local y suele tener en cuenta varias condiciones a la vez:

  • Tamaño — el más pequeño que sirva, para no dar una taquilla grande a una bolsa pequeña cuando escasean las grandes
  • Zona y altura — las filas inferiores son más accesibles y se pueden reservar para quien las necesita
  • Desgaste uniforme — las taquillas se asignan por rotación en lugar de usarse siempre las mismas diez veces al día
  • Estado de funcionamiento — las taquillas con eventos abiertos quedan excluidas de la selección

Qué hacer con los excesos de tiempo

La regla del local determina qué ocurre cuando el plazo ha vencido con las cosas dentro. Las opciones son distintas y se eligen antes del arranque y no en el momento del primer caso.

  • Recargo — el acceso se mantiene, pero la taquilla solo se abre una vez pagado el tiempo excedido
  • Bloqueo — el acceso por código se cierra y la taquilla solo la abre un empleado
  • Retirada — pasado un plazo fijado, las cosas se trasladan a un lugar previsto y la taquilla vuelve a la circulación; la propia retirada se registra como anotación aparte con autor

En todas las variantes se avisa a la persona antes de que venza el plazo y no después de calcularle un recargo.

Pago de la custodia

si la custodia es de pago

No todo el mundo necesita un módulo de pago: las taquillas de empleados y los casilleros de vestuario de un club funcionan sin dinero. Pero allí donde la taquilla se alquila, el dinero pasa a formar parte de la sesión y las reglas de cálculo deben quedar tan definidas como las de acceso.

Cómo se calcula el coste. La tarifa se ata al tamaño de la taquilla y al tiempo. Los esquemas más habituales son: un precio fijo por sesión, un precio por intervalo (hora, día) con redondeo al alza, una tarifa escalonada en la que la primera hora cuesta más que las siguientes y un abono de larga duración.

Cuándo se paga. También es una decisión del proyecto. El pago por adelantado del intervalo elegido con recargo por prórroga es el esquema más sencillo y previsible para el local. El pago posterior, al cerrar la sesión, exige una garantía de que la persona pagará: por ejemplo, una preautorización en la tarjeta.

Qué forma parte del bloque de pagos del sistema:

  • Tarifas — por tamaño, local, hora del día y día de la semana
  • Cálculo del importe — a partir de la duración real de la sesión, con reglas de redondeo
  • Prórroga — un recargo por un intervalo adicional sin cerrar la sesión
  • Exceso de tiempo — una tarifa propia para el tiempo que supera lo pagado
  • Devolución — si no se consigue asignar una taquilla, el dinero se devuelve y no se queda en el local
  • La relación entre pago y sesión — bidireccional: la sesión muestra el pago y el pago muestra la taquilla y la hora
  • Conciliación — cotejo diario de las operaciones con el registro del servicio de pagos

El límite lo decimos con claridad. Las formas de pago concretas —tarjeta, sin contacto, QR, pago en la aplicación, efectivo por validador de billetes— dependen del servicio de pagos conectado y de los equipos del armario. Es una integración cuyo alcance se determina en el estudio previo y no una función incorporada disponible en cualquier proyecto. Los requisitos fiscales los fijan la legislación del país y el modelo del dispositivo.

Pago sin contacto de una sesión de custodia en el terminal de una consigna electrónica

Cálculo de una sesión

Una taquilla mediana, 4 horas 40 minutospantalla del sistema, la tarifa es ilustrativa
  • Primera hora, tamaño mediano120
  • Horas siguientes, 4 × 60240
  • Hora empezada redondeada a hora completaincluido
  • Pagado al asignar la taquilla, 2 horas−180
  • Recargo al cerrar la sesión180

La regla de redondeo se le anuncia a la persona antes del pago y no se descubre en el importe final. Es la única línea del cálculo que genera disputas en los locales.

Cuando el pago y la apertura se separan

Hay un escenario peligroso: el dinero se cobra y la taquilla no se abre. El sistema no trata esa operación como completada: la sesión no empieza, la taquilla sigue libre y el pago pasa a la cola de devoluciones con el motivo indicado.

La situación inversa —la taquilla se abrió pero el pago no se confirmó— se trata con el mismo rigor: la sesión se crea pero se marca como impagada y pasa a la lista de aclaración. El sistema no puede pasar por alto una discrepancia en silencio: de lo contrario, a fin de mes no cuadra nada.

Avisos y registro de eventos

Un evento es cualquier cambio que el sistema está obligado a recordar: una apertura, un rechazo, el fin de un plazo, la acción de un empleado. Parte de los eventos salen hacia las personas como mensajes; todos sin excepción acaban en el registro. Los canales de entrega —la aplicación, un mensaje al teléfono, el correo, la mensajería— se conectan mediante integraciones y se eligen durante la implantación.

Al usuario: acceso

Código de acceso, número de taquilla, dirección del local y plazo de custodia. Se envía en el momento de la asignación y de nuevo a petición si el código se pierde.

Al usuario: el plazo

Un recordatorio antes de que se agote el tiempo pagado, con la opción de prolongar, y un mensaje aparte cuando la sesión vence.

Al usuario: entrega

Un mensaje al destinatario de que el objeto está depositado y la taquilla espera, y una confirmación de vuelta al remitente de que el objeto se ha recogido.

Al empleado: equipos

Una taquilla no se ha abierto, una puerta no se ha cerrado, un armario está sin conexión, un controlador ha devuelto un error. El evento va dirigido: tiene local y responsable.

Al empleado: excesos de tiempo

La lista de taquillas cuyo plazo de custodia ha vencido, con el inicio de la sesión y una vía de contacto con la persona, si la dejó.

Al empleado: aclaración

Una apertura sin orden, una serie de códigos introducidos mal, una apertura manual por un empleado, un desajuste entre pago y asignación.

El registro de una sola taquillapantalla del sistema, los datos son ilustrativos
HoraEventoFundamentoResultado
14:05Taquilla n.º 27 asignadaSesión 8842, tamaño medianocorrecto
14:06Puerta cerradaSensor de puertacorrecto
16:40Abierta por códigoSesión 8842, código QRcorrecto
16:47Puerta abierta más tiempo del permitidoSensor de puerta, 6 minevento
18:20Aviso de fin de plazoRegla «40 minutos antes»entregado
18:49Acceso denegadoCódigo introducido mal, intento 2 de 5denegado
18:52Sesión cerradaConfirmación en pantalla, recargo 180correcto
19:14Apertura de servicioEncargado Asánov, motivo «limpieza de la taquilla»manual

Una pantalla del sistema, los datos son ilustrativos. Fíjese en la línea de las 18:49: un intento de entrada fallido también es un evento. Un registro que solo anota los éxitos no sirve para resolver una disputa, porque las disputas van precisamente sobre rechazos y aperturas manuales.

Administrador

roles y permisos de los empleados

El panel de administración es un puesto de trabajo y no una pantalla de ajustes. La mayor parte del tiempo un empleado mira dos cosas: qué está pasando con las taquillas ahora y qué exige su intervención.

Qué hay en la primera pantalla: un mapa de armarios con la ocupación por tamaños, una lista de eventos abiertos por urgencia, las taquillas vencidas y las retiradas de la circulación. No la lista completa de taquillas una tras otra: de lo contrario, en un local con doscientas taquillas la primera pantalla es inútil.

Qué puede hacer el administrador:

  • Abrir una taquilla manualmente — con motivo obligatorio, que va al registro junto con el nombre del empleado
  • Prolongar o cerrar una sesión — cuando la persona no puede hacerlo por sí misma
  • Reemitir un código — para una sesión existente, sin crear otra nueva
  • Bloquear una taquilla — retirarla de la circulación por limpieza, reparación o una tarea operativa
  • Cerrar un evento — anotar qué se comprobó, qué se encontró y cómo terminó
  • Cambiar tarifas y reglas — si el rol tiene ese permiso; el cambio se registra con su autor y su hora

Los permisos se conceden a un rol, no a una persona. En un local con tres empleados la diferencia es invisible, pero en cuanto son veinte, los ajustes individuales dejan de ser auditables: nadie puede decir quién tiene ahora derecho a abrir taquillas ajenas. Un rol responde a esa pregunta en una línea.

Quién puede hacer quéesquema típico, configurado por local
  • Ver la ocupación y los eventos del propio localencargadoAcceso básico: sin él un empleado no puede trabajar un turno
  • Reemitir un código de una sesiónencargadoLa operación de soporte más frecuente; queda en el registro de la sesión
  • Abrir una taquilla manualmenteencargado, con motivoEl motivo es obligatorio y se elige de una lista; sin él el sistema no ejecuta una apertura
  • Cerrar antes de tiempo una sesión ajenaadministrador del localNo disponible para un encargado: eso termina un servicio de pago en lugar de ayudar a un visitante
  • Retirar cosas de una taquilla vencidaadministrador del localUn permiso propio con anotación obligatoria de adónde se trasladó el contenido
  • Cambiar tarifas y reglas de custodiadirecciónEl cambio entra en vigor a partir de una fecha indicada y se guarda junto con el valor anterior
  • Conceder permisos a otros empleadosdirecciónUn permiso que nadie puede concederse a sí mismo: la asignación de roles viene siempre de arriba
  • Ver los datos personales de los usuariosun permiso apartePor defecto no forma parte de ningún rol y se concede individualmente, con justificación

Las dos últimas líneas no son un exceso de cautela. El derecho a conceder derechos y el derecho a ver datos personales se saltan cualquier otra restricción, por eso se mantienen siempre aparte y no se agrupan en un paquete de administrador.

Un administrador gestiona taquillas electrónicas y permisos de acceso desde un solo panel

Varios locales en un panel

Cuando los armarios están en un solo local, basta una lista. Cuando hay diez locales, aparece todo lo que un punto aislado nunca conoce.

  • Agrupación — por local, zona, tipo de armario y responsable, con un resumen propio para cada grupo
  • Un destinatario propio — un evento va al encargado del local en el que surgió y no a una lista común
  • Escalado — un evento que nadie ha asumido en el tiempo previsto pasa al siguiente de la cadena
  • Comparación de locales — dónde es mayor la ocupación, dónde son más frecuentes los excesos de tiempo, dónde fallan más los equipos
  • Ficheros comunes — las tarifas y las reglas se definen una vez y se aplican a un grupo de locales

Qué ve un empleado sobre una persona

Exactamente lo que exige el trabajo: número de sesión, taquilla, hora, forma de acceso, estado del pago. Los datos de contacto, si se recogieron, se muestran bajo un permiso aparte y con anotación en el registro: consultarlos también es un evento.

Qué datos se recogen sobre un usuario es una decisión del proyecto y la determinan los requisitos del local y la legislación, no lo que el sistema podría hacer. Un escenario en el que no se guarda nada de la persona salvo el número de taquilla y la hora es viable y a menudo suficiente.

Monitorización del estado

de los equipos

Un armario está sin vigilancia y esa es su propiedad definitoria. Es decir, el sistema tiene que enterarse de una avería por sí mismo; de lo contrario la comunicará un visitante cuya taquilla con sus cosas no se abrió.

Qué se vigila de forma continua:

  • Conexión con el armario — si el controlador se comunica a tiempo o calla más de lo permitido
  • Respuesta de la cerradura — si la taquilla se abre a la orden y si el sensor confirma el resultado
  • Posición de la puerta — cerrada, abierta, abierta más tiempo del permitido, abierta sin orden
  • Alimentación eléctrica — si hay corriente en el armario y en qué momento se cortó
  • Periféricos — si funcionan el lector, la pantalla, el lector de tarjetas y el módulo de pago
  • Errores del controlador — los códigos que él mismo comunica, donde el modelo lo prevé

El silencio también es un evento. Un armario que no se conecta no significa que todo vaya bien: significa que no se sabe nada del estado de doscientas taquillas ni de las cosas que hay dentro. Por eso una pérdida de conexión genera el mismo evento que un fallo de cerradura en lugar de dejar un hueco en la vigilancia.

Qué pasa con una taquilla averiada. Se retira automáticamente de la selección: no se le ofrecerá a la siguiente persona. Se crea una tarea para el equipo de mantenimiento con el número de armario, el de taquilla y una descripción del fallo. La taquilla solo vuelve a la circulación con una anotación de trabajo terminado: no se recupera sola.

El enfoque del control de los equipos es el mismo que aplicamos en los sistemas de monitorización IoT: indicador, norma, tiempo de espera, evento, responsable. La única diferencia es que aquí no se mide la temperatura, sino la respuesta de las cerraduras y la presencia de conexión.

Un técnico comprueba desde una tableta el estado de las cerraduras de una consigna electrónica

No toda desviación es una emergencia

Hay tres niveles y el nivel determina a quién molesta el sistema y con qué rapidez.

  • Nota — se escribe en el historial y no molesta a nadie: un pequeño retraso en la respuesta, un único código introducido mal
  • Evento — exige reacción, pero no urgente: una puerta abierta más tiempo del permitido, una taquilla que no responde, una taquilla vencida
  • Emergencia — el armario está sin conexión, se ha cortado la corriente, ha fallado un grupo de cerraduras: el mensaje sale al instante y a varios empleados

El tiempo de espera —cuánto aguarda el sistema antes de dar la alarma— se fija para cada tipo de evento. Sin él, la limpieza del vestíbulo y el mantenimiento rutinario se convierten en un flujo de falsas alarmas que la gente deja de leer.

Informe de disponibilidad

Para cualquier periodo se ve, por cada armario, cuánto tiempo estuvo en línea, cuántas taquillas estuvieron fuera de circulación y durante cuánto y cuántas averías recayeron en cada taquilla. Esas cifras responden a una pregunta práctica: qué taquillas toca sustituir y qué armario está en un sitio donde la conexión no aguanta.

Cerraduras y controladores

Acceso por código y tarjeta

Panel de administración

Registro de cada apertura

Seguridad

del acceso y de los datos

La seguridad en un sistema así no se compone de una medida, sino de varias reglas sencillas, cada una de las cuales cierra una vía distinta de entrar en la taquilla de otro.

Un código vale dentro de unos límites. Cada código tiene plazo, taquilla y número de usos permitidos. Un código que no caduca nunca y funciona en cualquier taquilla no es una llave, sino una ganzúa, por eso el sistema no admite ese estado ni siquiera para los empleados.

Los códigos no se pueden probar a la fuerza. El número de intentos está limitado, al agotarse la entrada se bloquea un tiempo y una serie de fallos se convierte en un evento para aclarar. Sin eso, un PIN de cuatro cifras se adivina en una tarde.

La decisión la toma el servidor. El controlador del armario no guarda códigos ni decide a quién dejar pasar: ejecuta una orden. Por eso el acceso a los equipos no da acceso a las taquillas y la revocación de un código surte efecto al instante.

Cada apertura queda registrada. El registro es inmutable: una anotación no se puede editar ni borrar y una corrección se añade como anotación nueva. Eso vale también para los empleados: una apertura de servicio aparece en el historial de una taquilla junto a una corriente.

Los permisos están separados. Consultar, abrir manualmente, cambiar reglas y trabajar con datos personales son permisos distintos. Una única cuenta que puede hacerlo todo es el punto débil de todo el esquema de protección.

De qué no responde el sistema. Controla el acceso pero no sustituye a la seguridad física: la solidez del armario, la videovigilancia de la zona, los procedimientos del personal y las reglas de custodia de objetos de valor siguen siendo responsabilidad del local. Es más honesto decirlo así que dejar la impresión de que el software convierte un armario en una caja fuerte ignífuga.

Una zona de taquillas electrónicas con videovigilancia y acceso del personal separado

Qué pasa a la cola de aclaración

  • Una serie de entradas fallidas — varios códigos erróneos seguidos en un mismo armario en poco tiempo
  • Una apertura sin orden — el sensor ha comunicado una apertura de puerta que el sistema no inició
  • Pago sin asignación y asignación sin pago — un desajuste entre ambos flujos en una misma sesión
  • Aperturas manuales frecuentes — un empleado abre taquillas ajenas notablemente más a menudo que el resto
  • Un código reemitido — un código de una sesión se ha emitido varias veces seguidas

Ninguno de estos eventos significa por sí solo una infracción: también las personas honradas se equivocan al teclear y las taquillas se abren a mano por una docena de motivos legítimos. El sentido de la cola es que esos casos no se diluyan en el registro general, sino que se reúnan en una lista aparte que alguien revisa con regularidad.

Datos personales

Qué datos se guardan sobre un usuario lo determina el escenario del local. Una custodia puntual puede prescindir de todos: solo taquilla, hora y código. Un abono exige una cuenta. Las taquillas corporativas se vinculan al sistema de personal. Cuantos menos datos se recogen, menos hay que proteger, por eso el alcance se discute antes del desarrollo y no se amplía por si acaso.

Integraciones y API

Un sistema de custodia rara vez vive solo: está dentro de un local que ya tiene su propio software. El intercambio se construye mediante una API: una interfaz externa con la que otro sistema puede asignar una taquilla, obtener un código, consultar un estado o extraer el registro. A continuación, las direcciones de intercambio más habituales.

Nuestra propia API

La vía básica de conexión: asignar una taquilla, emitir y revocar un código, consultar la ocupación, cerrar una sesión, extraer eventos. Todo lo demás se conecta a través de ella, incluidos los servicios internos del cliente.

El sistema de acreditaciones del local

Donde la gente ya lleva tarjetas: la taquilla se abre con la misma acreditación que el torno. Exige acordar el tipo de tarjeta y la interfaz que ofrece el control de accesos existente.

Sistemas de personal y contabilidad

Para taquillas corporativas: se contrata a un empleado y se le asigna una taquilla; se marcha y se le retira el acceso y se libera la taquilla. De lo contrario, en un año la mitad de las taquillas están a nombre de personas que ya no están en el local.

Servicios de pago

Aceptación del pago, devoluciones, conciliación de las operaciones. El proveedor concreto y las formas de pago los determina el proyecto, y los requisitos fiscales la legislación del país y el modelo del equipo.

Canales de aviso

Entrega de mensajes a usuarios y empleados: la aplicación, mensajes al teléfono, mensajería, correo. Un canal se conecta aparte y se elige por local.

Tienda en línea y entrega

El escenario de entrega de pedidos a través de una taquilla: el pedido llega de fuera, se asigna una taquilla y los códigos se reparten entre remitente y destinatario. Este circuito se analiza en detalle en la página de sistemas de autoservicio.

Monitorización de los equipos

Transmisión de los estados de armarios y cerraduras a un sistema de monitorización externo donde el local ya lo tenga, o uso de nuestra propia capa monitorización IoT.

Contabilidad e informes

Exportación de los datos de sesiones pagadas y de pagos al sistema contable. Solo hay un propietario del fichero de tarifas: o el sistema contable o el sistema de custodia, pero nunca los dos a la vez.

Exportación de datos

Entrega periódica del registro y de los indicadores al almacén de datos o al sistema de informes del cliente, para cuando la analítica de los locales se construye dentro de la capa común de la empresa y no aparte.

No damos de antemano una lista concreta de integraciones: que un intercambio sea posible depende de la interfaz que ofrezca el sistema del lado del cliente. Qué se conecta enseguida, qué exigirá trabajo del otro lado y qué habrá que resolver con exportaciones de archivos queda claro en el estudio previo: antes de empezar los trabajos y no sobre la marcha.

Dónde se usan estos sistemas

Los equipos y la lógica son los mismos en todas partes: una taquilla, una cerradura, un código, una sesión, un registro. Lo que cambia es el escenario, la duración de la custodia y si el servicio es de pago, y de esas tres cosas salen las diferencias de configuración.

Taquillas electrónicas automatizadas en un espacio público y de negocios moderno

Centros comerciales

Custodia puntual de unas horas: compras, carritos de bebé, objetos voluminosos. Hay mucho tránsito y los visitantes son casuales, por eso hace falta un acceso sencillo por código, una asignación rápida y una regla firme de que las taquillas vuelven a la circulación al cierre.

Estaciones y nodos de transporte

La consigna clásica: equipaje durante unas horas o unos días, cobro por tiempo, funcionamiento las veinticuatro horas. Aquí lo que más importa es un funcionamiento sin conexión fiable y una regla clara para los excesos de tiempo: la gente pierde su transporte.

Gimnasios y piscinas

Una taquilla mientras dura el entrenamiento, casi siempre gratuita y abierta con la tarjeta del club. El valor del sistema no está en el pago, sino en que el administrador vea qué taquillas están ocupadas y pueda abrir una olvidada sin romper la cerradura.

Oficinas y coworkings

Una taquilla personal para un empleado o un residente: taquilla asignada, acceso por acreditación, plazo fijado por contrato. La conexión con el sistema de personal elimina el problema principal: taquillas todavía asignadas a quienes ya se han ido.

Centros de negocios

Taquillas para inquilinos y visitantes y entrega de documentos y llaves entre empresas sin encontrarse. Aquí es donde más a menudo hace falta el escenario de dos códigos: uno para depositar y otro para recoger.

Centros de autoalmacenamiento

Trasteros alquilados por meses: sesión larga, pago por abono, acceso por tarjeta o código. La parte de software se ocupa del plazo, las prórrogas, el bloqueo por impago y el historial de visitas.

Fábricas y almacenes

Taquillas para herramientas, instrumentos y ropa de trabajo. Aquí no se trata del pago, sino de la responsabilidad: quién cogió qué, cuándo lo devolvió, qué no ha vuelto al final del turno. En este caso el registro es el resultado principal del sistema.

Centros educativos y bibliotecas

Taquillas para estudiantes y visitantes y entrega y devolución de libros y equipos a través de una taquilla. Normalmente hace falta una conexión con el sistema existente que gestiona a las personas y no un directorio de usuarios aparte.

Instituciones sanitarias y públicas

Taquillas para visitantes en la sala de espera y taquillas para el personal. Aquí los requisitos del registro y de la separación de permisos son más altos de lo habitual, mientras que el volumen de datos recogidos se mantiene al mínimo.

Analítica

e informes

El sistema acumula muchos datos, pero solo una pequeña parte es útil. Tienen valor práctico cuatro preguntas: si hay suficientes taquillas, qué tamaños hacen falta, dónde se pierde tiempo y qué equipos toca mantener.

Qué muestra la ocupación. No una cifra media del mes, sino el reparto por horas y días: un local puede tener una ocupación media del 45% y no tener ni una taquilla pequeña libre todos los sábados entre las 14:00 y las 18:00. La respuesta es añadir taquillas del tamaño adecuado y no otro armario entero.

Los indicadores que se calculan por local:

  • Ocupación — el porcentaje de taquillas ocupadas por hora, día de la semana y tamaño
  • Rotación — cuántas sesiones pasan por una taquilla en un periodo
  • Duración media de la sesión — por separado según el tamaño y el día de la semana
  • Asignaciones fallidas — cuántas veces una persona no obtuvo taquilla porque no había ninguna libre del tamaño adecuado
  • Excesos de tiempo — el porcentaje de sesiones que superaron su plazo y cuánto tiempo retuvieron la taquilla
  • Disponibilidad de los equipos — cuánto tiempo estuvieron las taquillas fuera de circulación y por qué motivo
  • Ingresos — donde la custodia es de pago: por local, tamaño y periodo

La asignación fallida es el indicador más subestimado. La ocupación la ve todo el mundo, pero la persona que se acercó, no encontró taquilla libre y se fue no deja rastro alguno en la estadística corriente. Y sin embargo es precisamente esa cifra la que responde a si hay que ampliar el armario.

Los informes se exportan a un archivo y se pueden generar según calendario: por ejemplo, el día uno de cada mes para todos los locales a la vez.

Una pantalla de analítica con ocupación, disponibilidad y estado de las taquillas electrónicas

Ocupación por hora

Sábado, taquillas pequeñaspantalla del sistema, las cifras son ilustrativas
  • 10:00 — 12:0038%
  • 12:00 — 14:0064%
  • 14:00 — 16:0097%
  • 16:00 — 18:00100%
  • 18:00 — 20:0071%

Dos horas de ocupación completa en el gráfico no significan «bien aprovechado»: significan cola y rechazos. Ese indicador va siempre junto al número de personas que se fueron sin taquilla; de lo contrario el pico se lee como un éxito.

Qué dan estas cifras en la práctica

  • Cuántas taquillas añadir y de qué tipo — a partir de los rechazos y de la ocupación desglosada por tamaños, no de una impresión general
  • Si conviene cambiar la tarifa — si las taquillas se retienen ocho horas, la tarifa no frena la rotación, la fomenta
  • Dónde hace falta un segundo armario — una comparación de locales por rechazos y ocupación punta
  • Qué taquillas sustituir — a partir del número de averías de una taquilla concreta en un periodo

Orden de implantación

Las etapas van exactamente en este orden. Saltarse el estudio previo es el motivo más frecuente de que un sistema acabe construido alrededor de equipos que no aceptan las órdenes necesarias.

1. Estudio previo

Qué hay ya en el local: armarios, cerraduras, controladores, lectores, conexión, alimentación. Qué escenarios hacen falta, si la custodia es de pago, quién responde de las taquillas. El resultado: qué se conecta enseguida, qué exige trabajo y qué le falta al local.

2. Un piloto en un armario

Un armario de principio a fin: intercambio con el controlador en equipos reales, comprobación de aperturas y sensores, ajuste de plazos, tarifas y reglas según el comportamiento real de la gente y no según la documentación.

3. Reglas y roles

Quién responde de qué locales, qué eventos van a quién, qué se considera emergencia, cómo se tratan los excesos de tiempo. Aquí se configuran también los permisos de los empleados y el procedimiento para las aperturas manuales.

4. Despliegue

Los armarios y locales restantes siguen el patrón probado y los tipos de equipo nuevos llegan como módulos de intercambio propios. A partir de ahí se acumula historial y aparecen los informes por periodos y los datos para la ampliación.

Hablemos de su sistema de custodia

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Cuéntenos de qué local se trata, cuántas taquillas tiene y qué armarios hay ya instalados, si la custodia es de pago y quién trabajará con el sistema. Le diremos qué se puede conectar a los equipos existentes, qué escenarios de acceso encajan y por dónde tiene sentido empezar el piloto.